martes, 31 de octubre de 2017

RICARDO MENCIA… LA OBSESIVA PASION POR SU AFICION TAURINA



-A la memoria del amigo de luces que enseño  cátedra  de como debe ser el  torero-


Jesús Araujo “Castoreño”. Ricardo Mencia fue caballero Español de recia personalidad nacido el 24 de diciembre de 1928…¡¡el  hijo de Doña Hermenegilda…!! a
quien esta América de mitos y leyendas lo llamo para ser el benefactor de los novilleros Merideños en España pues sabemos de su aporte a la carrera del maestro Nerio Ramírez  a quien hizo matador de toros hace ya casi 40 años  a quien logro ponerlo en Madrid donde corto una oreja siendo novillero



Contaba que de niño veía a los banderilleros como a cuerpo limpio adornaban los morrillos de  los toros y eso para el era grandeza cosa que comenzó a cultivar y lo llevo a ocupar un sitial en el toreo Español de mucho respeto.

Se paraba y se acostaba hablando de toros…aquel que quiere ser torero debe madrugar a entrenar olvidarse de novias,  leer de toros,  hablar de toros las 24 horas del día, si no, no se alcanza la disciplina.


Así era el, hombre de valores definidos a pesar de su fuerte carácter respetuoso amigo colaborador solidario y apasionado por la poesía taurina convivio 37 años con la dama Tovareña Anais ”Nena” Estrada  Alarcón ”Muñeca” hasta el ultimo día de su vida, enamorado de Tovar Mérida y Lagunillas allí convivio a gusto  llevando al pie su tratamiento y cultivando su pasión taurina.

Hablaba con orgullo de sus actuaciones en Las Ventas de Madrid las ordenes de Manolo Vásquez, Jaime Ostos Carmona, Miguel Mateo “Miguelin”, Antonio Ordoñez Araujo,  Rafael Ortega,  Andrés Vásquez y su ultima actuación fue a las ordenes de Víctor Méndez.

Llego en el año 80 a Venezuela siendo apoderado de El Tovareño  quien se adueño de la idolatría de los aficionados de buen catar, organizo festejos sembró la semilla de la amistad y allá en su patria ayudo a un nutrido grupo de novilleros tanto Merideños como Tovareños dándole acogida en su hogar de Nuño Gómez.


Las graficas nos muestran a Ricardo Mencia luciendo su porte torero, luego en Mérida junto a este tecleador, El Tovareño y su hijo Rafa Orellana, seguida de una grafica donde asesora a su toreo en Caracas y finaliza con la ultima vuelta al ruedo a hombros de sus amigos en el coliseo de Tovar como homenaje póstumo a su memoria.


Pidió ser enterrado en Tovar pues no quizo volver al azul de cielo de su tierra Española para quedar  para siempre bajo el cielo azul de su tierra adoptiva, elevándole una oración al altísimo por el  descanso de su alma por siempre jamás…va por Uds…¡¡Castoreño en mano…!!

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